domingo, enero 17, 2010

de un poema

Ya no existía nada,
la nada estaba ausente;
ni oscuridad, ni lumbre,
-ni unas manos celestes-

Girondo

1 comentario:

kkarlos dijo...

ni vida, ni destino,
ni misterio, ni muerte;
pero seguía volando,
desesperadamente.

Saludos ;)